Dear Families and Friends of
Immaculate Heart of Mary,
Following God is difficult. In the first reading Jeremiah reflects on the judgement of
others upon his prophecy. Jesus gives the apostles encouragement for their mission,
knowing they will face hardships. Paul reminds us of our own complicity in sin, our
failure to follow God’s commandments. However, despite this difficulty and the
obstacles we face, the grace of God can sustain us as we try to share the gospel.
Even though most Christians in the developed world do not face the same
persecution experienced by the early church, there are still many cultural challenges
that make the Christian life difficult—consumerism, secularism, nationalism and
individualism, to name a few. While these bigger trends can make our own call seem
impossible, thinking locally and personally can help this task feel more manageable.
Each of us is called to bring the gospel into our own relationships in both words and
actions, trusting in God’s support as we witness to his love for us.
Immaculate Heart of Mary, pray for us.
Father Quang
Copyright © 2013 Immaculate Heart of Mary Catholic Church
Queridas Familias y Amigos del
Imaculado Corazon de Maria,
Seguir a Dios es difícil. En la primera lectura, Jeremías reflexiona sobre el juicio de otros
sobre su profecía. Jesús anima a los apóstoles para su misión, sabiendo que
enfrentarán dificultades. Pablo nos recuerda nuestra propia complicidad en el pecado,
nuestro fracaso en seguir los mandamientos de Dios. Sin embargo, a pesar de esta
dificultad y de los obstáculos que enfrentamos, la gracia de Dios puede sostenernos
mientras intentamos compartir el evangelio.
Aunque la mayoría de los cristianos en el mundo desarrollado no enfrentan la misma
persecución que sufrieron la iglesia primitiva, todavía existen muchos desafíos
culturales que dificultan la vida cristiana: consumismo, laicismo, nacionalismo e
individualismo, por nombrar algunos. Aunque estas tendencias más importantes
pueden hacer que nuestra propia decisión parezca imposible, pensar localmente y de
forma personal puede hacer que esta tarea sea más manejable. Cada uno de nosotros
está llamado a llevar el evangelio a nuestras propias relaciones, tanto en palabras
como en acciones, confiando en el apoyo de Dios mientras damos testimonio de su
amor por nosotros.
Inmaculado Corazón de María, ruega por nosotros.
Padre Quang