Dear Families and Friends of
Immaculate Heart of Mary,
In today’s gospel, Jesus sets up a contrast: think of those most precious to you, such
as your parents or your children. Just as your love for them has expanded your heart
in such a way that you would do anything for them, even more does love for Jesus fill
us to overflowing, so that those who follow him could pour out their very lives for
Christ’s little ones. To some people, such an other-centered life seems senseless, a
loss of one’s own autonomy and ability to pursue one’s own desires. Paradoxically, the
gospel message is that those who become schooled in losing their life in love for
others actually find a life so fulfilling that any other way seems a waste.
Choosing this kind of life, however, is not entirely easy or without cost. Just as any
love relationship flourishes only when both parties are willing to let their own desires,
plans and dreams be shaped by the other, leading to an ultimate surrender of self, so
too does discipleship ask for such relinquishment. In letting go, however, also comes
finding of a new self that leads to joy and delight. Jesus is not asking for obliteration
of self, as when people are trapped in systems of domination or poverty, where their
sense of self is taken from them. He is speaking to disciples who are empowered
people who have the ability to choose to surrender themselves in love for his sake.
Immaculate Heart of Mary, pray for us.
Father Quang
Copyright © 2013 Immaculate Heart of Mary Catholic Church
Queridas Familias y Amigos del
Imaculado Corazon de Maria,
En el evangelio actual, Jesús establece un contraste: piensa en los que más te son
valiosos, como tus padres o tus hijos. Así como tu amor por ellos ha ampliado tu corazón
de tal manera que harías cualquier cosa por ellos, aún más el amor por Jesús nos llena
hasta desbordarnos, para que quienes le siguen puedan derramar su vida por los
pequeños de Cristo. Para algunas personas, una vida tan centrada en el otro parece sin
sentido, una pérdida de la propia autonomía y la capacidad de perseguir los propios
deseos. Paradójicamente, el mensaje del evangelio es que quienes aprenden a perder
su vida por amor a otros en realidad encuentran una vida tan plena que cualquier otra
forma parece un desperdicio.
Sin embargo, elegir el tipo de vida no es del todo fácil ni sin coste. Así como cualquier
relación amorosa florece solo cuando ambas partes están dispuestas a dejar que sus
propios deseos, planes y sueños sean moldeados por el otro, conduciendo a una
entrega definitiva de sí mismos, el discipulado también pide tal renuncia. Sin embargo,
al dejar ir también viene la búsqueda de un nuevo yo que conduce a la alegría y al
deleite. Jesús no está pidiendo la aniquilación del yo, como cuando las personas
quedan atrapadas en sistemas de dominación o pobreza, donde se les arrebata su
sentido del yo. Habla a discípulos que son personas empoderadas que tienen la
capacidad de elegir entregarse en amor por Él.
Inmaculado Corazón de María, ruega por nosotros.
Padre Quang