Dear Families and Friends of

Immaculate Heart of Mary,

While our relationship with Christ is personal, it cannot be individualistic. We do not gather for Eucharist as individuals; we gather for Eucharistic as a community of believers. Paul states this clearly: “Because the loaf of bread is one, we, though many, are one body, for we all partake of the one loaf.” The fruit of Eucharist, then, can never be isolated. Rather, as we partake in the Eucharist, we become a community of connectedness and solidarity. Even amid differences of experiences or lifestyles or spiritualities, there is mutuality in our sharing of the Eucharist. We are one body in Christ. When we receive the body and blood of Christ in the Eucharist, it becomes a very part of ourselves. Nourished by Christ, we are called to be Christ. Nourished by love, we are called to be love. The self-gift of Jesus Christ allows us to give of ourselves for others. In today’s gospel Jesus proclaims, “Just as the living Father sent me and I have life because of the Father, so also the one who feeds on me will have life because of me.” Today’s celebration of the body and blood of Christ echoes our celebration of the Most Holy Trinity last week. God invites us into relationship. We must decide how we will respond. Please plan to join us next Saturday, June 13 for our Feast Day Festival. Immaculate Heart of Mary, pray for us.

Father Quang

Queridas Familias y Amigos del

Imaculado Corazon de Maria,

Aunque nuestra relación con Cristo es personal, no puede ser individualista. No nos reunimos para la Eucaristía como individuos; nos reunimos para la Eucarística como comunidad de creyentes. Pablo lo dice claramente: «Porque el pan es uno, nosotros, aunque muchos, somos un solo cuerpo, porque todos participamos de un solo pan.» El fruto de la Eucaristía, entonces, nunca podrá ser el aislamiento. Más bien, al participar en la Eucaristía, nos convertimos en una comunidad de conexión y solidaridad. Incluso en medio de diferencias de experiencias, estilos de vida o espiritualidades, existe mutualidad en nuestro intercambio de la Eucaristía. Somos un solo cuerpo en Cristo. Cuando recibimos el cuerpo y la sangre de Cristo en la Eucaristía, se convierte en una parte muy profunda de nosotros mismos. Alimentados por Cristo, estamos llamados a ser Cristo. Alimentados por el amor, estamos llamados a ser amor. El don propio de Jesucristo nos permite dar de nosotros mismos por los demás. En el evangelio de hoy, Jesús proclama: "Así como el Padre vivo me envió y yo tengo vida por el Padre, así también el que se alimenta de mí tendrá vida gracias a mí." La celebración de hoy del cuerpo y la sangre de Cristo recuerda a nuestra celebración de la Santísima Trinidad la semana pasada. Dios nos invita a una relación. Debemos decidir cómo responderemos. Por favor hagan planes de unirse a nosotros el proximo sabado 13 de junio el dia del festival de nuestra parroquia. Inmaculado Corazón de María, ruega por nosotros.

Padre Quang

Dear Families and Friends of

Immaculate Heart of Mary,

While our relationship with Christ is personal, it cannot be individualistic. We do not gather for Eucharist as individuals; we gather for Eucharistic as a community of believers. Paul states this clearly: “Because the loaf of bread is one, we, though many, are one body, for we all partake of the one loaf.” The fruit of Eucharist, then, can never be isolated. Rather, as we partake in the Eucharist, we become a community of connectedness and solidarity. Even amid differences of experiences or lifestyles or spiritualities, there is mutuality in our sharing of the Eucharist. We are one body in Christ. When we receive the body and blood of Christ in the Eucharist, it becomes a very part of ourselves. Nourished by Christ, we are called to be Christ. Nourished by love, we are called to be love. The self-gift of Jesus Christ allows us to give of ourselves for others. In today’s gospel Jesus proclaims, “Just as the living Father sent me and I have life because of the Father, so also the one who feeds on me will have life because of me.” Today’s celebration of the body and blood of Christ echoes our celebration of the Most Holy Trinity last week. God invites us into relationship. We must decide how we will respond. Please plan to join us next Saturday, June 13 for our Feast Day Festival. Immaculate Heart of Mary, pray for us.

Father Quang

Queridas Familias y Amigos del

Imaculado Corazon de Maria,

Aunque nuestra relación con Cristo es personal, no puede ser individualista. No nos reunimos para la Eucaristía como individuos; nos reunimos para la Eucarística como comunidad de creyentes. Pablo lo dice claramente: «Porque el pan es uno, nosotros, aunque muchos, somos un solo cuerpo, porque todos participamos de un solo pan.» El fruto de la Eucaristía, entonces, nunca podrá ser el aislamiento. Más bien, al participar en la Eucaristía, nos convertimos en una comunidad de conexión y solidaridad. Incluso en medio de diferencias de experiencias, estilos de vida o espiritualidades, existe mutualidad en nuestro intercambio de la Eucaristía. Somos un solo cuerpo en Cristo. Cuando recibimos el cuerpo y la sangre de Cristo en la Eucaristía, se convierte en una parte muy profunda de nosotros mismos. Alimentados por Cristo, estamos llamados a ser Cristo. Alimentados por el amor, estamos llamados a ser amor. El don propio de Jesucristo nos permite dar de nosotros mismos por los demás. En el evangelio de hoy, Jesús proclama: "Así como el Padre vivo me envió y yo tengo vida por el Padre, así también el que se alimenta de mí tendrá vida gracias a mí." La celebración de hoy del cuerpo y la sangre de Cristo recuerda a nuestra celebración de la Santísima Trinidad la semana pasada. Dios nos invita a una relación. Debemos decidir cómo responderemos. Por favor hagan planes de unirse a nosotros el proximo sabado 13 de junio el dia del festival de nuestra parroquia. Inmaculado Corazón de María, ruega por nosotros.

Padre Quang