Dear Families and Friends of

Immaculate Heart of Mary,

Following the Beatitudes, where Jesus relies primarily on adjectives, here Jesus uses two nouns to share his kingdom message: salt and light. Both have a primordial quality: such images are a strong proclamation. By using these images, Jesus speaks first of who we are. Being salt and being light are characteristic of our greater identity: children of our heavenly Father. From this name, Jesus tells us what we should do. Identifying oneself as children of God carries with it a responsibility: to preserve one's "taste," to shine before others. How Jesus proclaims this message is key. He tells us about God's great love for us before He tells us to share that love. Hearing the word of God and living his response are intimately linked, but they are two separate responsibilities, one prior to the other. In proclaiming God's love in Scripture, we cannot expect to convey what we ourselves have not received. Allow God to show you love, so that you can be more effective in proclaiming God’s love to those you encounter. Immaculate Heart of Mary, pray for us.

Father Quang

Queridas Familias y Amigos del

Imaculado Corazon de Maria,

Siguiendo las Bienaventuranzas, donde Jesús se apoya principalmente en adjetivos, aquí Jesús utiliza dos sustantivos para compartir su mensaje del reino: sal y luz. Ambos tienen una cualidad primordial: tales imágenes son una fuerte proclamación. Al usar estas imágenes, Jesús habla primero de quiénes somos. Ser sal y ser luz son característicos de nuestra mayor identidad: hijos de nuestro Padre celestial. Desde este nombre, Jesús nos dice qué debemos hacer. Identificarse como hijos de Dios conlleva una responsabilidad: conservar nuestro "gusto", brillar ante los demás. La forma en que Jesús proclama este mensaje es clave. Nos habla del gran amor de Dios por nosotros antes de decirnos que compartamos ese amor. Escuchar la palabra Dios y vivir su respuesta están íntimamente ligados, pero son dos esponsabilidades separadas, una anterior a la otra. Al proclamar el amor de Dios en las Escrituras, no podemos esperar transmitir aquello que nosotros mismos no hayamos recibido. Permite que Dios te muestre amor, para que puedas ser más efectivo proclamando el amor de Dios a quienes encuentres. Inmaculado Corazón de María, ruega por nosotros.

Padre Quang

Dear Families and Friends of

Immaculate Heart of Mary,

Following the Beatitudes, where Jesus relies primarily on adjectives, here Jesus uses two nouns to share his kingdom message: salt and light. Both have a primordial quality: such images are a strong proclamation. By using these images, Jesus speaks first of who we are. Being salt and being light are characteristic of our greater identity: children of our heavenly Father. From this name, Jesus tells us what we should do. Identifying oneself as children of God carries with it a responsibility: to preserve one's "taste," to shine before others. How Jesus proclaims this message is key. He tells us about God's great love for us before He tells us to share that love. Hearing the word of God and living his response are intimately linked, but they are two separate responsibilities, one prior to the other. In proclaiming God's love in Scripture, we cannot expect to convey what we ourselves have not received. Allow God to show you love, so that you can be more effective in proclaiming God’s love to those you encounter. Immaculate Heart of Mary, pray for us.

Father Quang

Queridas Familias y Amigos del

Imaculado Corazon de Maria,

Siguiendo las Bienaventuranzas, donde Jesús se apoya principalmente en adjetivos, aquí Jesús utiliza dos sustantivos para compartir su mensaje del reino: sal y luz. Ambos tienen una cualidad primordial: tales imágenes son una fuerte proclamación. Al usar estas imágenes, Jesús habla primero de quiénes somos. Ser sal y ser luz son característicos de nuestra mayor identidad: hijos de nuestro Padre celestial. Desde este nombre, Jesús nos dice qué debemos hacer. Identificarse como hijos de Dios conlleva una responsabilidad: conservar nuestro "gusto", brillar ante los demás. La forma en que Jesús proclama este mensaje es clave. Nos habla del gran amor de Dios por nosotros antes de decirnos que compartamos ese amor. Escuchar la palabra Dios y vivir su respuesta están íntimamente ligados, pero son dos esponsabilidades separadas, una anterior a la otra. Al proclamar el amor de Dios en las Escrituras, no podemos esperar transmitir aquello que nosotros mismos no hayamos recibido. Permite que Dios te muestre amor, para que puedas ser más efectivo proclamando el amor de Dios a quienes encuentres. Inmaculado Corazón de María, ruega por nosotros.

Padre Quang