Dear Families and Friends of
Immaculate Heart of Mary,
In today’s gospel, Jesus speaks to the importance of vulnerability in a life of faith.
From the Latin word “to wound,” vulnerability sometime—and rightly so—has a
pejorative connotation. This is where we must make an important distinction. Jesus is
not proposing that we seek out pain or hurt, nor is he suggesting we put ourselves in a
dangerous situation. Rather, the vulnerability Jesus speaks of is rooted in humility
and self-knowledge. It is when we are humble, self-aware, and cognizant of our needs
that we are most open to Jesus because we have nothing to lose but everything to
gain.
Jesus also reminds us that we are never alone. While we will most certainly face
difficulties, we are not left to fend for ourselves. The first reading form Zechariah
reminds us that God comes to us and is present with us, banishing the warrior’s bow
and proclaiming peace to the nations. When we feel like we are alone and cannot
carry our burdens, let us remember that God is indeed with us through it all. We are
weighed down by social fatigue and difficult relationships and lack of finance or other
resources. We are weighed down by loneliness and fear and desperation. Sometimes
we are just plain tired. Let us remember, especially in these times, that God is meek
and humble of heart. It is in God alone that we will find rest.
Immaculate Heart of Mary, pray for us.
Father Quang
Copyright © 2013 Immaculate Heart of Mary Catholic Church
Queridas Familias y Amigos del
Imaculado Corazon de Maria,
En el evangelio actual, Jesús habla de la importancia de la vulnerabilidad en una vida
de fe. De la palabra latina "herir", vulnerabilidad a veces —y con razón— tiene una
connotación peyorativa. Aquí es donde debemos hacer una distinción importante. Jesús
no propone que busquemos el dolor o el sufrimiento, ni sugiere que nos pongamos en
una situación peligrosa. Más bien, la vulnerabilidad de la que habla Jesús está
arraigada en la humildad y el autoconocimiento. Es cuando somos humildes,
conscientes de nosotros mismos y conscientes de nuestras necesidades cuando estamos
más abiertos a Jesús porque no tenemos nada que perder pero todo que ganar.
Jesús también nos recuerda que nunca estamos solos. Aunque sin duda nos
enfrentaremos a dificultades, no nos dejan valernos por nuestra cuenta. La primera
lectura de Zacarías nos recuerda que Dios viene a nosotros y está presente con nosotros,
desterrando el arco del guerrero y proclamando la paz a las naciones. Cuando sentimos
que estamos solos y no podemos cargar con nuestras cargas, recordemos que Dios está
realmente con nosotros en todo momento. Estamos agobiados por la fatiga social, las
relaciones difíciles y la falta de recursos económicos u otros. Estamos agobiados por la
soledad, el miedo y la desesperación. A veces simplemente estamos cansados.
Recordemos, especialmente en estos tiempos, que Dios es dócil y humilde de corazón.
Es solo en Dios donde encontraremos descanso.
Inmaculado Corazón de María, ruega por nosotros.
Padre Quang