Dear Families and Friends of

Immaculate Heart of Mary,

In today’s gospel, Jesus speaks to the importance of vulnerability in a life of faith. From the Latin word “to wound,” vulnerability sometime—and rightly so—has a pejorative connotation. This is where we must make an important distinction. Jesus is not proposing that we seek out pain or hurt, nor is he suggesting we put ourselves in a dangerous situation. Rather, the vulnerability Jesus speaks of is rooted in humility and self-knowledge. It is when we are humble, self-aware, and cognizant of our needs that we are most open to Jesus because we have nothing to lose but everything to gain. Jesus also reminds us that we are never alone. While we will most certainly face difficulties, we are not left to fend for ourselves. The first reading form Zechariah reminds us that God comes to us and is present with us, banishing the warrior’s bow and proclaiming peace to the nations. When we feel like we are alone and cannot carry our burdens, let us remember that God is indeed with us through it all. We are weighed down by social fatigue and difficult relationships and lack of finance or other resources. We are weighed down by loneliness and fear and desperation. Sometimes we are just plain tired. Let us remember, especially in these times, that God is meek and humble of heart. It is in God alone that we will find rest. Immaculate Heart of Mary, pray for us.

Father Quang

Queridas Familias y Amigos del

Imaculado Corazon de Maria,

En el evangelio actual, Jesús habla de la importancia de la vulnerabilidad en una vida de fe. De la palabra latina "herir", vulnerabilidad a veces —y con razón— tiene una connotación peyorativa. Aquí es donde debemos hacer una distinción importante. Jesús no propone que busquemos el dolor o el sufrimiento, ni sugiere que nos pongamos en una situación peligrosa. Más bien, la vulnerabilidad de la que habla Jesús está arraigada en la humildad y el autoconocimiento. Es cuando somos humildes, conscientes de nosotros mismos y conscientes de nuestras necesidades cuando estamos más abiertos a Jesús porque no tenemos nada que perder pero todo que ganar. Jesús también nos recuerda que nunca estamos solos. Aunque sin duda nos enfrentaremos a dificultades, no nos dejan valernos por nuestra cuenta. La primera lectura de Zacarías nos recuerda que Dios viene a nosotros y está presente con nosotros, desterrando el arco del guerrero y proclamando la paz a las naciones. Cuando sentimos que estamos solos y no podemos cargar con nuestras cargas, recordemos que Dios está realmente con nosotros en todo momento. Estamos agobiados por la fatiga social, las relaciones difíciles y la falta de recursos económicos u otros. Estamos agobiados por la soledad, el miedo y la desesperación. A veces simplemente estamos cansados. Recordemos, especialmente en estos tiempos, que Dios es dócil y humilde de corazón. Es solo en Dios donde encontraremos descanso. Inmaculado Corazón de María, ruega por nosotros.

Padre Quang

Dear Families and Friends of

Immaculate Heart of Mary,

In today’s gospel, Jesus speaks to the importance of vulnerability in a life of faith. From the Latin word “to wound,” vulnerability sometime—and rightly so—has a pejorative connotation. This is where we must make an important distinction. Jesus is not proposing that we seek out pain or hurt, nor is he suggesting we put ourselves in a dangerous situation. Rather, the vulnerability Jesus speaks of is rooted in humility and self-knowledge. It is when we are humble, self-aware, and cognizant of our needs that we are most open to Jesus because we have nothing to lose but everything to gain. Jesus also reminds us that we are never alone. While we will most certainly face difficulties, we are not left to fend for ourselves. The first reading form Zechariah reminds us that God comes to us and is present with us, banishing the warrior’s bow and proclaiming peace to the nations. When we feel like we are alone and cannot carry our burdens, let us remember that God is indeed with us through it all. We are weighed down by social fatigue and difficult relationships and lack of finance or other resources. We are weighed down by loneliness and fear and desperation. Sometimes we are just plain tired. Let us remember, especially in these times, that God is meek and humble of heart. It is in God alone that we will find rest. Immaculate Heart of Mary, pray for us.

Father Quang

Queridas Familias y Amigos del

Imaculado Corazon de Maria,

En el evangelio actual, Jesús habla de la importancia de la vulnerabilidad en una vida de fe. De la palabra latina "herir", vulnerabilidad a veces —y con razón— tiene una connotación peyorativa. Aquí es donde debemos hacer una distinción importante. Jesús no propone que busquemos el dolor o el sufrimiento, ni sugiere que nos pongamos en una situación peligrosa. Más bien, la vulnerabilidad de la que habla Jesús está arraigada en la humildad y el autoconocimiento. Es cuando somos humildes, conscientes de nosotros mismos y conscientes de nuestras necesidades cuando estamos más abiertos a Jesús porque no tenemos nada que perder pero todo que ganar. Jesús también nos recuerda que nunca estamos solos. Aunque sin duda nos enfrentaremos a dificultades, no nos dejan valernos por nuestra cuenta. La primera lectura de Zacarías nos recuerda que Dios viene a nosotros y está presente con nosotros, desterrando el arco del guerrero y proclamando la paz a las naciones. Cuando sentimos que estamos solos y no podemos cargar con nuestras cargas, recordemos que Dios está realmente con nosotros en todo momento. Estamos agobiados por la fatiga social, las relaciones difíciles y la falta de recursos económicos u otros. Estamos agobiados por la soledad, el miedo y la desesperación. A veces simplemente estamos cansados. Recordemos, especialmente en estos tiempos, que Dios es dócil y humilde de corazón. Es solo en Dios donde encontraremos descanso. Inmaculado Corazón de María, ruega por nosotros.

Padre Quang